Poemas manuscritos, parte del misterio

En uno de los tradicionales “Sábado del Libro” de la primavera del 2006 se entregó a los lectores la edición de Poemas manuscritos[1] de Eliseo Diego, como si nos autorizaran gentilmente a entrar a su estudio, en cercanía con el momento más íntimo y angustioso del creador: el allanamiento de la página en blanco, los primeros trazados de la pluma sobre el papel, el tránsito del pensamiento a la palabra escrita, en mi opinión la fisura del azar donde se define el poeta.

Antes de entrar propiamente al texto de Poemas manuscritos quisiera apuntar algunos sentimientos y recuerdos que me asaltaron mientras preparaba estas notas. El primero de ellos es que Eliseo no es sólo una personalidad grande de nuestras letras y de la poesía, lo cual ya es bastante, sino también, y entre lo raro porque no abunda, se trata de una figura querida. Su disposición generosa y sencilla ante los secretos de la escritura convertía a los pichones de escritores en discípulos naturales, una rara cualidad entre los literatos cubanos. Por supuesto, no estoy hablando ni por asomo de los consabidos “talleres” de escritores ni tampoco de quienes gozan con sus cohortes de admiradores. Tampoco aludo en este momento a los colegas fraternales y amistades abiertos al intercambio. Me refiero a quienes, sin ningún esfuerzo en particular, atraen el discípulo, lo crean. He tenido la fortuna de conocer a dos, Eliseo Diego y Ezequiel Vieta. Imposible imaginar a dos personas ni a dos intelectuales más distintos entre sí, sin embargo, junto a la coincidencia en sus nombres bíblicos, convergían en su capacidad de desprendimiento en la transmisión de sus hallazgos, en ceder su valioso tiempo y en generar, de manera campechana, aprendices del sagrado oficio. Leer más …

Homenaje a Eliseo Diego en su centenario

Eliseo-DiegoEn el  centenario de Eliseo Diego (La Habana, 2 de julio de 1920-Ciudad de México, México, 1º de marzo de 1994) –poeta, narrador, ensayista, traductor, intelectual respetable y respetado–, uno de los integrantes del grupo de la revista Orígenes, y Premio Juan Rulfo 1993, la Academia Cubana de la Lengua le rinde homenaje con esta entrega de la presentación que hiciera nuestra Mirta Yáñez de su libro Poemas manuscritos, prologado por Josefina de Diego; y una selección de otros textos seleccionados por esta señalada fecha para el disfrute de todos.

Poemas manuscritos, parte del misterio

Selección de textos

Selección de textos

De Jacques

Llueve en finísimas flechas aceradas sobre el mar agonizante de plomo, cuyo enorme pecho apenas alienta. La proa pesada lo corta con dificultad. En el extremo silencio se le escucha rasgarlo.

Jacques, el corsario, está a la proa. Un parche mugriento cubre el ojo hueco. Inmóvil como una figura de proa sueña la adivinanza trágica de la lluvia. Oscuros galeones navegando ríos ocres. Joyas cavadas espesamente de lianas.

Jacques quiere darse vuelta para gritar una orden, pero siente de pronto que la cubierta se estremece, que la quilla cruje, que el barco se escora como si encallase. Un monstruo, no, una mano gigantesca alza el barco chorreando. Jacques, inmóvil, observa los negros vellos gruesos como cables.

«¿Éste?» «Sí, ése» —dice el niño, y envuelven al barco y a Jacques en un papel que la fina llovizna de afuera cubre de densas manchas húmedas. El agua chorrea en la vidriera, y adentro de la tienda la penumbra cierra el espacio vacío con su helado silencio.

DE LAS HERMANAS

 

Decían habitar en una cueva…

(Phüosophia Secreta) Leer más …

La lengua española en tiempos del coronavirus

Próximos a la celebración del 23 de abril –para algunos el día del libro, para otros el día de la lengua española-, cuando no podemos abrazarnos ni darnos la mano ni entregarnos uno, dos o más besos, según las costumbres; cuando se imponen las miradas, con las que nos encontramos en las imprescindibles salidas, porque no queremos hablar, pero sí decir -esta vez con los ojos- que lo estamos haciendo bien y que vamos a salir, juntos, unidos, con el dolor de las pérdidas y la generosidad y el sacrificio de muchos hombres y mujeres, ya podemos predecir cuáles debieran ser las palabras del año, no por originales o novedosas sino por su uso –¡ah, la pragmática!-, por su carga emocional, porque quedarán grabadas en el imaginario de varias generaciones para que la ciencia ficción no se instale definitivamente en la realidad, para que no olvidemos: pandemia, cuarentena, coronavirus, inteligencia, dolor, tristeza, solidaridad y amor.

Ana María González Mafud

El director de la RAE y presidente de la ASALE visita la Academia Cubana de Lengua

El director de la RAE y presidente de la ASALE, Santiago Muñoz Machado, visitó el sábado 15 de febrero en horas de la mañana la sede de la Academia Cubana de la Lengua (ACuL), sita en el Edificio Santo Domingo en la Habana Vieja. Para la ocasión, fue recibido por el director de la corporación cubana, Rogelio Rodríguez Coronel, y por su junta directiva. Posteriormente, se dirigió al Palacio del Segundo Cabo donde asistió a la sesión plenaria de la corporación.

En la reunión de trabajo, que estuvo presidida por el director de la ACuL, su vicedirectora, Elina Miranda Cancela y su secretaria, Nuria Gregori Torada, participaron académicos numerarios y, como invitados, los integrantes del Capítulo Cubano de la Red de Egresados de la Escuela de Lexicografía Hispánica. Leer más …

Fernández Retamar, con su perdón, lingüista

Fernández Retamar, con su perdón, lingüista

Retamares, por encima de otras muchas cosas y para acudir a ellas, un “ciudadano de la lengua”[1], una permanencia “en una sola voz que diciendo cosas diferentes reconocemos como una”[2], porque esa voz resulta de la necesidad de presentar una mirada americana sobre la cultura, y hacerlo desde su lengua, su literatura y su historia. Leer más …

Constituido el capítulo cubano de la Red de Egresados de la Escuela de Lexicografía Hispánica

A partir del acuerdo del recientemente celebrado XVI Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española acerca de la creación de una Red de Egresados de la Escuela Superior de Lexicografía Hispánica (auspiciada por la AECI, la RAE, la ASALE y la Fundación Carolina) y con el objetivo de aunar esfuerzos alrededor de las importantes tareas relacionadas con la elaboración de diccionarios, la Academia Cubana de la Lengua convocó el pasado 22 de noviembre a sus graduados de dicha Escuela para la constitución del capítulo cubano de la Red.

El encuentro se efectuó en los salones del Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias de Cuba, próximo a celebrar su evento científico bianual Lingüística 2019, y estuvo a cargo de la académica Marlen A. Domínguez, quien agradeció el trabajo constante y de calidad y el nexo sistemático de los exbecarios con la ACuL, así como su permanente voluntad de servicio. La académica explicó los objetivos y tareas inmediatas, en particular en relación con la XXIV edición del Diccionario de la lengua española, que será digital y de nueva planta y convocó a los presentes a integrarse a la Red.

Se oficializaron como miembros de la Red Aurora M. Camacho Barreiro (egresada en 2003), Artinay Gosende Estévez (2007), Lydia A. Castro Odio (2011), Yurelkis Palacio Piñeiro (2013), Elisa García González (2014), Loisi Sainz Padrón (2015), Alain R. Serrano Riverón (2016), Gretel Gutiérrez Fuentes (2017), Kelly Linares Terry (2018) y Nayara Ortega Someillán (2019). El colectivo eligió a Sainz Padrón como coordinadora de la Red. Las tareas lexicográficas que esperan a la ACuL en los próximos años estarán garantizadas por el esfuerzo y la profesionalidad de estos miembros.

 

Inauguran período de trabajo 2019-2020 becarios de la Academia Cubana de la Lengua

Este 5 de septiembre se produjo el encuentro entre los becarios salientes (Yurelkis Palacio Piñeiro, Gretel Gutiérrez Fuentes y Alain Serrano Riverón) y los que inician su labor en la Academia Cubana de la Lengua (Elisa García González, Loisi Sainz Padrón y Kelly Linares). Se reconocieron los resultados alcanzados en el período anterior y en particular la contribución al Nuevo Diccionario Histórico de la Lengua Española (NDHLE).

Entre las tareas en curso que continuarán los nuevos becarios se encuentran la de contribuir a la edición de DIDEA (Diccionario infantil del español-Academia Cubana de la Lengua), aplicar un programa informático con vistas a un futuro diccionacio infantil digital, habilitar un curso de redacción en línea, así como participar en cursos y talleres que se programan para este período lectivo.
Bajo la tutoría de los académicos Ambrosio Fornet y Elina Miranda, García continuará la investigación sobre la historia de la ACuL que viene realizando hace años. Por su parte, con la supervisión de la exbecaria Palacio, Linares se dedicará especialmente a la digitalización y revisión de DIDEA, y a la realización del programa radial “Al habla con la Academia”, como ya lo venía haciendo desde hace meses. Sainz continuará el trabajo de colaboración con el NDHLE.
Todas las becarias desarrollan líneas de investigación afines a la ACuL con vistas a sus trabajos de doctorado y participan colectivamente en la revisión del Diccionario de la lengua española (DLE), el Diccionario fraseológico panhispánico (DFP) bajo la tutoría del numerario Sergio Valdés y otros proyectos emanados de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) y la Real Academia Española (RAE).

Raíces de identidad

 

Tomado de Juventud Rebelde

Graziella Pogolotti
digital@juventudrebelde.cu

Para las naciones que se construyen a contrapelo de la herencia colonial y neocolonial, con el añadido de las formas contemporáneas del poder hegemónico, la reafirmación de la propia identidad constituye un factor determinante de supervivencia y crecimiento.

Sus raíces son múltiples. Algunas, frágiles y delicadas, se extienden por la superficie del suelo. Otras se hunden en lo profundo de la tierra. Son cimientos que soportan los más intensos vendavales. En la interacción de sus componentes, hechos de vida y memoria, se va edificando una narrativa que se traduce en términos de cultura, base de la unidad que opera sin desmedro de la diversidad de creencias, orígenes y territorios en los que nos asentamos.

La lengua que hablamos, por encima de las distintas cadencias típicas de cada región, en el extenso y variado universo hispánico, se define por los rasgos de la norma culta hablada en cuba. Es el idioma oficial del país, ratificado así por la constitución recién aprobada. En su defensa se impone emprender las regulaciones jurídicas para su uso en los espacios públicos y en los medios de comunicación. Se trata, en suma, de establecer las políticas lingüísticas de obligatorio cumplimiento. Es un trabajo serio que demanda la contribución efectiva de especialistas en la materia, aunque no puede seguirse postergando, puesto que la contaminación y el disparate nos rodean y nos invaden en acelerada corrosión del buen decir y de la comunicación adecuada.

Pululan en nuestras calles agresivos carteles, muchos de manufactura primitiva y otros anuncios, más ostentosos por los lumínicos, que agreden la visualidad, la ortografía y el idioma oficial.
La calle es de todos. Ha de estar presidida por el respeto mutuo, la adecuada convivencia y la defensa de la cultura. Por lo demás, poco podrá hacer nuestro sistema de educación cuando la mala ortografía y la redacción infeliz quedan grabadas de manera indeleble en la memoria a través de una imagen gráfica. La pobreza del lenguaje en los planos del léxico y la sintaxis interfiere gravemente con la eficiencia en la comunicación de mensajes que, por su importancia, tienen que captar el interés de amplias audiencias.

En la última etapa de la república neocolonial, la creciente penetración del imperialismo norteamericano se manifestó en la contaminación del idioma en el entorno mercantil. Nuestras tradicionales bodegas, administradas por gallegos acriollados, intentaron adquirir un matiz más aristocrático y empezaron a denominarse grocery.

Las farmacias, llamadas entonces boticas, se estaban convirtiendo en drugstore. La red de la cadena woolwoorth era conocida como tencent, y en plural, tencenes. Los artículos costumbristas de la prensa señalaron críticamente la invasión progresiva del fenómeno, al punto que se consideró la posibilidad de legislar al respecto. Ha llegado la hora de hacerlo.

Ciertas creencias utilitarias subestiman el estudio de la literatura. En ella, a través de los siglos de nuestra brevísima historia, se ha venido forjando la imagen de nuestra identidad. Así lo comprendieron los maestros que, desde su modesto trabajo cotidiano, construyeron focos de resistencia ante la opresión colonial. Desde el aula, nos enseñaron, ellos también, a pensar en cubano e incluyeron textos de nuestros autores en los manuales de lectura que llenan nuestras horas de estudio hasta quedar grabados para siempre en nuestra memoria, todavía virgen en esas primeras edades.

Si me preguntaran por los pilares básicos de la formación humana, me atrevería a afirmar que se encuentran en la literatura, la historia y las matemáticas. Todos ellos constituyen vías del pensar y el sentir que nos acompañarán a lo largo de toda la existencia.

La literatura amplía el dominio de la lengua, favorece la lectura de los matices de la realidad, despierta la mirada hacia la naturaleza y agudiza la comprensión de la complejidad del mundo que nos habita, revela la belleza y la resonancia melódica en el concatenarse de las palabras. la historia renueva y construye el relato del origen de lo que somos. La matemática ejercita el razonamiento lógico, inseparable de la necesaria problematización de la realidad en lo tangible e inmediato y en la formulación de las leyes del universo infinito que rodea nuestro minúsculo planeta. Esta tríada de saberes nutre la imaginación, sustento de la creación científica y de la innovación tecnológica.

Abocados a la depredación irreversible del planeta, a la manipulación sofisticada de las conciencias, el desarrollo humano en su dimensión espiritual es vía y objetivo final del socialismo.