Academia Norteamericana

Estimadísimos colegas de la Academia Cubana:

 

En la Academia Norteamericana compartimos vuestro pesar por el fallecimiento del doctor Eusebio Leal Spengler.

 

Por la presente les hacemos llegar nuestra solidaridad, como también la adhesión de nuestro director Carlos Paldao, la Directiva de la ANLE y la mía.

 

Con el sentimiento compartido,

 

Jorge Ignacio Covarrubias, secretario general de la ANLE

Academia Puertorriqueña de la Lengua Española

Junta de Gobierno

Academia Cubana de la Lengua

 

Estimados colegas:

 

La Academia Puertorriqueña de la Lengua Española lamenta el deceso de D. Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad de La Habana, figura admirada y respetada en nuestro país. Su memoria quedará vinculada a la memoria viva de La Habana como la de D. Ricardo Alegría, su amigo puertorriqueño, alienta en cada piedra del Viejo San Juan.

 

José Luis Vega

Director

Academia Puertorriqueña de la Lengua Española

Academia Peruana de la Lengua

Señores miembros de la Junta de Gobierno

de la Academia Cubana de la Lengua

 

En nombre de la Academia Peruana de la Lengua, expreso a ustedes nuestro pesar por el fallecimiento de Eusebio Leal, notable intelectual cubano, apreciado y querido en toda América por sus trabajos de historia, por su capacidad organizativa y por su don de gentes. Su entrega a las causas colectivas es un permanente ejemplo para todos los que lo conocieron. Es un trabajador de la cultura inolvidable.

 

Marco Martos Carrera

Academia Peruana de la Lengua

Presidente

Academia Guatemalteca de la Lengua

Estimadas autoridades de la Academia Cubana de la Lengua:

 

Con un deferente saludo, por este medio remito las condolencias de la Academia Guatemalteca de la Lengua -AGL-, ante el fallecimiento del doctor Eusebio Leal Spengler, reconocido historiador de la Ciudad de la Habana, noticia que comunicaremos a nuestros académicos numerarios.

 

Fraternalmente,

 

Gustavo García Fong

Secretario

Academia Guatemalteca de la Lengua

Comunicado de la Academia Cubana de la Lengua

Con profundo pesar comunicamos a todas las Academias miembros de ASALE que acaba de fallecer en esta ciudad que él tanto amaba, su ciudad, nuestro numerario, el doctor Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad de La Habana, quien como muchos conocen, no solo hizo una obra monumental por ella sino además, asumió el enlace del Estado cubano con esta corporación, a quien dotó de cuanto recurso material e inmaterial resultase necesario para su vitalidad y funcionamiento. Somos en gran medida, gracias a él.

El dolor que nos embarga es profundo. Sin dudas, una pérdida sensible que superaremos como su memoria merece. Su impronta que nos envuelve será el mejor acicate para sobreponernos y seguir nuestra labor.

Junta de Gobierno

Academia Cubana de la Lengua

Poemas manuscritos, parte del misterio

En uno de los tradicionales “Sábado del Libro” de la primavera del 2006 se entregó a los lectores la edición de Poemas manuscritos[1] de Eliseo Diego, como si nos autorizaran gentilmente a entrar a su estudio, en cercanía con el momento más íntimo y angustioso del creador: el allanamiento de la página en blanco, los primeros trazados de la pluma sobre el papel, el tránsito del pensamiento a la palabra escrita, en mi opinión la fisura del azar donde se define el poeta.

Antes de entrar propiamente al texto de Poemas manuscritos quisiera apuntar algunos sentimientos y recuerdos que me asaltaron mientras preparaba estas notas. El primero de ellos es que Eliseo no es sólo una personalidad grande de nuestras letras y de la poesía, lo cual ya es bastante, sino también, y entre lo raro porque no abunda, se trata de una figura querida. Su disposición generosa y sencilla ante los secretos de la escritura convertía a los pichones de escritores en discípulos naturales, una rara cualidad entre los literatos cubanos. Por supuesto, no estoy hablando ni por asomo de los consabidos “talleres” de escritores ni tampoco de quienes gozan con sus cohortes de admiradores. Tampoco aludo en este momento a los colegas fraternales y amistades abiertos al intercambio. Me refiero a quienes, sin ningún esfuerzo en particular, atraen el discípulo, lo crean. He tenido la fortuna de conocer a dos, Eliseo Diego y Ezequiel Vieta. Imposible imaginar a dos personas ni a dos intelectuales más distintos entre sí, sin embargo, junto a la coincidencia en sus nombres bíblicos, convergían en su capacidad de desprendimiento en la transmisión de sus hallazgos, en ceder su valioso tiempo y en generar, de manera campechana, aprendices del sagrado oficio. Leer más …

Selección de textos

De Jacques

Llueve en finísimas flechas aceradas sobre el mar agonizante de plomo, cuyo enorme pecho apenas alienta. La proa pesada lo corta con dificultad. En el extremo silencio se le escucha rasgarlo.

Jacques, el corsario, está a la proa. Un parche mugriento cubre el ojo hueco. Inmóvil como una figura de proa sueña la adivinanza trágica de la lluvia. Oscuros galeones navegando ríos ocres. Joyas cavadas espesamente de lianas.

Jacques quiere darse vuelta para gritar una orden, pero siente de pronto que la cubierta se estremece, que la quilla cruje, que el barco se escora como si encallase. Un monstruo, no, una mano gigantesca alza el barco chorreando. Jacques, inmóvil, observa los negros vellos gruesos como cables.

«¿Éste?» «Sí, ése» —dice el niño, y envuelven al barco y a Jacques en un papel que la fina llovizna de afuera cubre de densas manchas húmedas. El agua chorrea en la vidriera, y adentro de la tienda la penumbra cierra el espacio vacío con su helado silencio.

DE LAS HERMANAS

 

Decían habitar en una cueva…

(Phüosophia Secreta) Leer más …