CONVOCATORIA SEMINARIO INTERNACIONAL

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SEMINARIO INTERNACIONAL

Las investigaciones lingüísticas en el Mundo Hispánico

(En ocasión de celebrarse el aniversario 500 de la fundación de la villa San Cristóbal de La Habana)

Proyectos de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española

Proyecto de la Norma Culta Lingüística Hispánica “Juan M. Lope Blanch” (NORMA CULTA)

Proyecto para el estudio sociolingüístico del español de España y América (PRESEEA)

Español coloquial de España y América (Val.Es.Co y AMERESCO) Atenuación y Géneros discursivos (Es.VaG.Atenuación)

Proyecto para el estudio de creencias y actitudes hacia las variedades del español en el siglo XXI (PRECAVES XXI)

 

 

Fecha: Del 28 de enero al 1 de febrero de 2019

Lugar: Colegio Universitario de San Gerónimo. Academia Cubana de la Lengua. Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana.
Organizadores:
Academia Cubana de la Lengua

Oficina del Historiador de la Ciudad

Facultad de Artes y Letras. Universidad de La Habana
Academia Panameña de la Lengua
Asociación de Academias de la lengua Española (ASALE)
Universidad de Alcalá
Universidad de Valencia
Asociación de Lingüistas de Cuba
Comisión Nacional de Español. Ministerio de Educación
Consejería Cultural de la Embajada de España en La Habana
Invitados especiales:
Guillermo Rojo. Profesor Emérito. Universidad de Santiago de Compostela.
Alfredo Matus. Director de la Academia Chilena de la Lengua.
Francisco Moreno Fernández. Coordinador de proyectos de investigación del Observatorio de la lengua española y las culturas hispánicas en los Estados Unidos”. Universidad de Harvard – Instituto Cervantes / Catedrático de Lengua Española. Universidad de Alcalá.
Francisco Javier Pérez. Secretario de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE).
María Antonia Martín Zorraquino, Catedrática de Lengua Española en la Universidad de Zaragoza.
Emilio Antonio Briz. Catedrático de Lengua Española. Universidad de Valencia.
José Antonio Bartol. Catedrático. Universidad de Salamanca.
Julio Borrego Nieto. Catedrático. Universidad de Salamanca.
Comité Científico:
Marta Albelda. Universidad de Valencia. Directora del Proyecto La atenuación pragmática en su variación genérica: géneros discursivos escritos y orales en el español de España y América (Es.VaG.Atenuación).
Maritza Carrillo Guibert. Universidad de La Habana. Academia Cubana de la Lengua.
Ana María Cestero. Universidad de Alcalá. Coordinadora técnica del Proyecto para el estudio sociolingüístico del español de España y América (PRESEEA) y coordinadora del Proyecto para el estudio de creencias y actitudes hacia las variedades del español en el siglo XXI” (PRECAVES XXI).
Marlen Domínguez Hernández. Universidad de La Habana. Academia Cubana de la Lengua.
Ana María González Mafud. Universidad de La Habana. Academia Cubana de la Lengua.
Elizabeth Luna. Universidad Nacional Autónoma de México. Coordinadora del Proyecto de la Norma lingüística culta “Juan M. Lope Blanch”.
Pedro Martín Butragueño. El Colegio de México. Coordinador del Proyecto para el Estudio sociolingüístico del español de España y América (PRESEEA).
Florentino Paredes. Universidad de Alcalá. Coordinador del Proyecto para el estudio de creencias y actitudes hacia las variedades del español en el siglo XXI” (PRECAVES XXI).
Francisco Javier Pérez. Secretario de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE).
José Antonio Samper. Universidad de Las Palmas. Coordinador del Proyecto de la Norma lingüística culta “Juan M. Lope Blanch”.
Sergio Valdés Bernal. Academia Cubana de la Lengua.
Alba Valencia. Universidad de Chile. Expresidenta de ALFAL. Coordinadora del Proyecto de la Norma lingüística culta “Juan M. Lope Blanch”.
Osvaldo Balmaseda Neyra. Universidad de La Habana. Presidente de la Asociación de Lingüistas de Cuba.
Diseño y organización:
Ana María González Mafud. Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana. Académica.
Margarita Vásquez. Universidad de Panamá. Académica.
Ana María Cestero. Universidad de Alcalá.
Marta Albelda. Universidad de Valencia.
Fundamentación
El Seminario “Las investigaciones lingüísticas en el Mundo Hispánico” (Proyectos de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española. Lingüística de corpus: NORMA CULTA, PRESEEA, VALESCO Y AMERESCO, Es.VaG.Atenuación y PRECAVES XXI) creará un espacio de intercambio científico y socialización de resultados. Estará presente en La Habana una representación de la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) así como de las casi sesenta ciudades que forman parte de los siguientes proyectos de investigación: Proyecto de la Norma Lingüística Culta Hispánica “Juan M. Lope Blanch”; Proyecto para el Estudio Sociolingüístico del español de España y América (PRESEEA); Corpus de conversaciones coloquiales de Valencia (Val.Es.Co) y América (AMERESCO); Proyecto para el Estudio de las Creencias y Actitudes hacia las Variedades del Español en el Siglo XX (PRECAVES XXI); La atenuación pragmática en su variación genérica; géneros discursivos escritos y orales en el español de España y América (Es.VaG.Atenuación).
Objetivos:
1. Examinar, de manera rigurosamente científica, las tendencias actuales en relación con la investigación lingüística en el Mundo Hispánico.
2. Presentar un balance de los más importantes resultados de los Proyectos de investigación realizados por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española.
3. Favorecer la realización de reuniones de trabajo en las que se presentarán los resultados investigativos del Proyecto de la Norma Culta Lingüística Hispánica “Juan M. Lope Blanch” (NORMA CULTA); Proyecto de Estudio Sociolingüístico del español de España y América (PRESEEA); Corpus de conversaciones coloquiales de Valencia (Val.Es.Co) y América (AMERESCO); Proyecto para el estudio de creencias y actitudes hacia las variedades
del español en el siglo XX (PRECAVES XXI); La atenuación pragmática en su variación genérica; géneros discursivos escritos y orales en el español de España y América (Es.VaG.Atenuación)
4. Contribuir a la formación del profesorado y crear un espacio de intercambio de ideas y experiencias entre los profesores de los diferentes niveles educativos, desde los maestros de primaria hasta los universitarios.
Temas:
1. Presente y futuro de proyectos de investigación lingüística del Mundo Hispánico.
2. Proyecto de la Norma Culta Lingüística Hispánica “Juan M. Lope Blanch” (NORMA CULTA)
3. Proyecto de Estudio Sociolingüístico del español de España y América (PRESEEA). Resultados. Propuestas de estudios coordinados.
4. Corpus de conversaciones coloquiales de Valencia (Val.Es.Co) y América (AMERESCO). Resultados. Propuestas de estudios coordinados.
5. Proyecto para el estudio de creencias y actitudes hacia las variedades del español en el siglo XX (PRECAVES XXI). Resultados. Propuestas de estudios coordinados.
6. La atenuación pragmática en su variación genérica; géneros discursivos escritos y orales en el español de España y América (Es.VaG.Atenuación). Resultados. Propuestas de estudios coordinados.
7. Los proyectos de la Real Academia Española (RAE) y Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE). Presentación de Corpus y de otros vinculados directamente con la enseñanza de la lengua española.
Esquema general de organización
El Seminario sesionará durante cinco días en los horarios de las 09:00 a las 17:00 horas.
Cada sesión irá precedida de una conferencia magistral ofrecida por los conferencistas invitados.
Habrá sesiones dedicadas a ponencias y paneles.
Los proyectos realizarán Reuniones de trabajo.
Se ofrecerán siete talleres. Los temas de los talleres y los programas serán dados a conocer en la primera semana de junio.
Participan:
Extranjeros: Coordinadores e integrantes de los equipos de investigación de los Proyectos Norma Culta, PRESEEA. Val.Es.Co y AMERESCO. Es.VaG.Atenuación y PRECAVES XXI.
Cubanos: Profesores de la enseñanza general y universitarios. Especialistas, investigadores del Instituto de Literatura y Lingüística. Académicos.
La participación se inscribe en el ámbito de los proyectos ya señalados, por lo que las propuestas de ponencias y paneles deben abordar temas vinculados a ellos.
Contacto e inscripción:
Los interesados en participar deberán completar la siguiente boleta de inscripción:
Nombre(s) y Apellidos: _____________________________
Institución: _______________________________________
Ocupación: _______________________________________
País: _____________________________________________
Correo electrónico: _________________________________
Título de la ponencia: _______________________________
Título del panel: ___________________________________
Nombres de los otros integrantes. Instituciones a las que pertenecen. ____________________________________________________________
La boleta debe ser enviada a los correos electrónicos:
academia@acul.ohc.cu
seminariolahabana2019@gmail.com
Plazo para envío de solicitud de inscripción: hasta el 30 de octubre de 2018.
A los participantes cubanos se les otorgará un Certificado de acuerdo con la naturaleza de su participación.
Luego de finalizado el plazo de inscripción, el comité organizador evaluará las solicitudes y precisará la relación final teniendo en cuenta las capacidades de que dispongamos así como el perfil y ocupación de los solicitantes. La relación de los aceptados será publicada en la página web de la Academia Cubana de la Lengua.
En la primera semana de junio daremos a conocer los títulos de los talleres que se ofrecerán y los nombres de quienes lo impartirán.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Por:  Graziella Pogolotti Jacobson

Aquí y allá, en establecimientos comerciales de carácter privado se extiende, como por onda expansiva, el uso de anuncios en inglés. Esa
presencia comienza a invadir el espacio público. En estas circunstancias, es imprescindible recordar que el español constituye la lengua oficial en nuestro país. Portadora de identidad, componente esencial de nuestra cultura, integra los factores constitutivos de la nación soberana. Por demás, la ley impone la exigencia de su cumplimiento obligatorio por parte del conjunto de los ciudadanos.

Cabría suponer que entre los comerciantes de reciente estreno se manifiesta la tentación de complacer, por esta vía, a los visitantes de otros países que, en flujo creciente, llegan al nuestro, aunque no todos sean hablantes nativos del inglés.

Se trata de una apreciación errónea. Las motivaciones de los viajeros son múltiples. Muchos se solazan con los atractivos de la naturaleza,
disfrutan del sol y la playa. Otros, prefieren frecuentar las ciudades, interesados por los valores patrimoniales que las singularizan y por el comportamiento de un pueblo comunicativo, callejero, acogedor y cordial, tal como lo reconocieron quienes pasaron temporadas entre nosotros desde los tiempos de la colonia. En el ámbito edificado y en las gentes que lo habitan, descubren los valores de una cultura diferente, amasada a través de una historia específica.

Por vía inconsciente, el ambiente que nos rodea influye en el uso del idioma. Era yo una joven recién graduada en busca de trabajo, cuando
se me ofreció la oportunidad de colaborar en la elaboración de un manual de ortografía. La autora del texto había realizado previamente
una encuesta entre estudiantes para detectar los errores más frecuentes. No los hubo al escribir la palabra cerveza, a pesar de la
c, la v y la z, tan comprometidas en nuestra habla latinoamericana. Por aquel entonces, la competencia entre las marcas más reconocidas se
manifestaba en un despliegue publicitario en las calles y en la televisión. La grafía se grababa de manera indeleble en la retina de todos.

Según reseña la prensa, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel, subrayó en palabras pronunciadas en el
Ministerio de Educación la necesidad de conceder la importancia que merece al desarrollo de los hábitos de lectura mediante la conducta de un maestro, portador siempre de un libro ante los escolares que deberán seguir su ejemplo.

El asunto adquiere mayor trascendencia en tiempos de dominio creciente de la comunicación audiovisual. Ha sido objeto de análisis e investigación a nivel internacional. Entre nosotros, el tema reclama atención de primer orden ante el deterioro en el empleo de la lengua
que concita preocupación en amplios sectores sociales. Por distintas vías se ha manifestado la necesidad de conceder la debida jerarquía al
aprendizaje del idioma, no solo mediante el manejo de la gramática, sino a través del entrenamiento en la comprensión de textos literarios.

El dominio del idioma asociado a la comunicación humana y a la capacidad de forjar en los educandos el ejercicio de un pensar independiente, crítico y creativo, abierto al acceso al conocimiento y a la búsqueda permanente de la innovación, resulta reclamo fundamental de esta época. Constituye un integrante inseparable, junto a la historia y las matemáticas, de la tríada de disciplinas que, más allá de lo instrumental, se distinguen por su carácter formador.

Preservar el potencial de riqueza y expresividad de la palabra y diseñar estrategias en función del presente y, sobre todo, con vistas
al futuro de las criaturas que están naciendo, cuando los mensajes telegráficos dominantes en el empleo de los teléfonos celulares suplantan el arte de la conversación, bloquean el diálogo productivo, interfieren la transmisión de saberes, castran el impulso creativo de la imaginación y limitan el acercamiento sensible entre los humanos, son demandas impostergables.

La complejidad del desafío compromete a la familia y a la escuela, pero trasciende delimitaciones institucionales compartimentadas. Desde
el amanecer, la comunicación preside, tanto como el oxígeno que respiramos, la totalidad de nuestro existir. Se manifiesta en la zona
más íntima del hogar, en el tránsito por las calles, en la prestación de servicios, en las fórmulas de una convivencia civilizada, en el tejido de las redes de la información que nos conectan con la realidad del país y con los derroteros del acontecer internacional. Comprender
la magnitud del problema es paso indispensable para afrontar la búsqueda de las soluciones.

Cultura e identidad arropan el territorio de la espiritualidad, residencia de los valores que nos definen como pueblo. Perduran y se transmiten a través de la lengua que hemos heredado. Cuidemos de ella en los mensajes que animan nuestras calles, en los medios de comunicación, en el ámbito de la escuela y del centro de trabajo. Podemos hacerlo ahora mismo. Mientras tanto, para precisar estrategias a largo plazo, convoquemos al análisis y la reflexión. Ante la complejidad de los problemas, pensar es un modo de ir haciendo.

Tomado de Juventud Rebelde

http://www.juventudrebelde.cu/index.php/opinion/2018-05-19/closed

Publicado: Sábado 19 mayo 2018 | 09:21:59 PM

Cuidar el lenguaje es cuidar el pensamiento

Aunque los tiempos no estén para andar haciendo confesiones personales, quede la siguiente como testimonio de honradez al menos. La primera noticia que el autor de este artículo tuvo sobre la supresión de la prueba de lengua española en exámenes de ingreso a los Institutos Preuniversitarios Vocacionales de Ciencias Exactas —a la universidad, llegó a decirse—, la recibió por vía oral, y él pensó: “¡Otra bola para crear confusiones y desprestigiar a la Revolución Cubana, y nada menos que en el sistema educacional, uno de sus pilares!” Pero esta vez, lamentablemente, lo que circulaba no era una nueva expresión de tantos rumores como los que ha sido necesario refutar para combatir a enemigos externos o domésticos. Era cierto lo tocante a los mencionados institutos.
Esos centros constituyen una relevante puerta de acceso a la universidad en Cuba, y lo que se decida para ellos puede tener repercusiones que los desborden. No son la única vía para hacerlo —de otras aulas salen también alumnos brillantes—, pero forman lo que está llamado a ser una cantera fundamental de profesionales para el país, especialmente en el área que el nombre genérico de dichos institutos señala: las denominadas ciencias exactas, que no son las únicas, pero tienen prioridad en ellos y particular significación para el ámbito tecnológico y otros afines.
A las confirmaciones sobre la medida mencionada se sumó una declaración emitida el 17 de abril último por la junta de gobierno de la Academia Cubana de la Lengua: http://www.acul.ohc.cu/consideraciones-acerca-de-la-eliminacion-del-examen-de-espanol/. Tampoco se habían hecho esperar diversos comentarios que iban por igual o similar camino y, desde que se dio a conocer, el pronunciamiento de la Academia ha suscitado justas aprobaciones. Ese organismo cumplió su deber, cuando no siempre todas las instituciones cumplen el suyo en plenitud y con tino, y ratificó una verdad insoslayable: cuidar el lenguaje es cuidar el pensamiento. Con ello defendió a la patria y su sistema educacional.
Según se sabe, la supresión este año del español en las pruebas para el ingreso a los mencionados institutos ni siquiera puede disculparse argumentando que fue impensada. De haberlo sido, también merecería rechazo; pero se pensó, solo que, a juicio de quien esto escribe, y de no pocas otras personas que se han manifestado sobre el tema, se pensó mal. El mismo día en que conoció el pronunciamiento de la Academia el articulista lo reprodujo en su página de Facebook, y le han llegado comentarios que merecen atención en su totalidad. Si no cita ninguno es por los apremios del espacio, pero aspira a que todos se sientan representados en lo que aquí sustenta.
El clamor de repudio contra la medida tomada ha sido y está siendo amplio, y nuestra Academia no ha hecho más, ni menos, que apoyarlo con un peso institucional que sería más que irresponsable desconocer. Deben tenerlo en cuenta los implicados en una decisión que ha merecido calificarse como torpe cuando menos, o de lesa cultura. Lo sería, cabe suponer, en cualquier momento, pero lo es aún más cuando pululan errores y horrores que son como para echarse a llorar, o a correr para tratar de erradicarlos.
Quien desee conocer esa realidad y no vivir en el limbo de las resignaciones y la ignorancia voluntaria, solo tiene que asomarse a textos que corren en internet y en otros soportes diversos, editados incluso. A veces no sería acertado hablar siquiera de mala ortografía, sino de un caos heterográfico que amenaza con babelizar el español. Se dice que no ocurre solamente en este idioma, pero de él se trata, y esa lengua no le pertenece solamente a Cuba, ni al país donde nació y por obra y gracia del colonialismo lleva su gentilicio por nombre, sino a una de las mayores comunidades lingüísticas y literarias del mundo.
La referencia explícita a textos impresos obeece al valor documental que ellos tienen para valorar el asunto, no porque se piense que la expresión oral anda por mucho mejor camino en jóvenes y no jóvenes. Aunque al decirlo quisiera uno limitarse a desastres que pudieran estimarse solamente formales, entre forma y contenido funciona una unidad orgánica. Eso es algo que no deben ignorar quienes alguna vez hayan blasonado, o blasonen hoy, de defender el materialismo dialéctico, aunque para ser consciente de tal hecho pudieran bastar el extraordinario sentido común y conocimientos elementales.
Ejemplos de dislates que apuntan a la urgencia de perfeccionar —nunca descuidar— la enseñanza y el conocimiento de la lengua abundan por todas partes en Cuba, y en grado alarmante son palmarios incluso en personas que tienen alto grado de responsabilidad profesional en esa esfera. Para no ir más lejos, basta mencionar la frecuencia con que se sufren errores de concordancia elemental en el plano de la gramática, o la alteración radical del sentido en expresiones tan comunes como favoritismo y dar al traste con, mal empleadas con el uso que les corresponde a ventaja y a propiciar, respectivamente.
Es ineludible insistir en un ejemplo de algo todavía más grave, y que va resultando una epidemia ya: el empleo de humanitario como sinónimo de humano, cuando aquel adjetivo califica a lo que es beneficioso para la humanidad, para las personas. En medios de comunicación y hasta en altos podios políticos se habla de crisis y desastres “humanitarios”. Tal error sirve para avalar la calificación de humanitarias dada por el imperialismo estadounidense y su lacaya OTAN a intervenciones que esas fuerzas genocidas llevan a cabo para masacrar pueblos y robarles sus riquezas naturales. ¿No viene de ahí la manipulación de ese calificativo? Aceptarla por error o ignorancia no resta gravedad al asunto. Quizás la refuerce.
Frente a semejante realidad, ¿qué es la pobreza idiomática apreciable cuando en la pantalla del televisor comunicadores y entrevistados aparecen usando un idioma que se diría de muñequitos y comienzan sus parlamentos con giros de este corte: “Decirles que…”? ¿Dónde quedó el antecedente que exprese la intención real del infinitivo decir? Así como tampoco nadie, y menos supuestos defensores del materialismo dialéctico e histórico deben, ignorar la unidad orgánica que opera entre pensamiento y lenguaje, ¿no se aprecia en esa pobreza expresiva una señal de pobreza de ideas?
Ante esos hechos, las instituciones y las autoridades responsabilizadas con fortalecer el buen uso del español en Cuba no deben permitirse acto alguno que menoscabe el efecto de sus funciones. Si hasta ahora las pruebas de ingreso a los institutos ya mencionados, y a la universidad, han revelado deficiencias, alarmantes incluso, en lo que respecta al español, la solución no es eliminar las mediciones que evidencien crisis, sino fortalecer los planes de enseñanza y la preparación de quienes —desde el aula hasta la cúpula de los ministerios correspondientes— deben garantizar la calidad de la enseñanza. Para eso es también necesario, lo recuerda la Academia Cubana de la Lengua, estimular la inteligencia y la voluntad de aprendizaje del estudiantado, no acomodarlas hasta que entren en letargo. Por ese camino pudieran más bien extinguirse.
Eliminar exámenes, como ahora intenta hacerse —o ya se ha decidido con una medida a la que urge dar marcha atrás—, equivale, acudamos al lenguaje popular y culto, a tirar por la ventana el sofá, o la bañera con el agua sucia y el niño dentro. En términos más técnicos, o literales, de algún modo equivaldría a retomar o seguir validando el síndrome del promocionismo, que tanto le ha costado y pudiera seguir costándole al país, con independencia de las intenciones con que ese morbo se haya propiciado: un morbo que da al traste con los irrenunciables propósitos de índole cualitativa que deben ser rectores en la instrucción y en la educación, y confiere favoritismo a la ignorancia.
Aducir que se trata de viabilizar el acceso a las aulas a futuros profesionales de determinadas áreas de la ciencia y la tecnología supone, cuando menos, un grave déficit cultural por parte de quienes propician el dislate, o lo aceptan. Si lo que se quiere fomentar no es un indeseable proyecto para fabricar emigrantes, esos profesionales deben preverse como parte, en primer lugar, de Cuba y, por consiguiente, de la comunidad lingüística hispanohablante. La sabiduría científica no parte del aire, ni se afinca en él: es una etapa superior del conocimiento, que empieza por ser elemental y cotidiano y se extiende a esferas cada vez más altas y complejas.
Si el profesional no conoce bien su idioma —y no es cuestión de dominar tecnicismos o saber dibujar cuadritos de gramática estructural, aunque unos y otros pueden ser muy beneficiosos para el buen pensamiento—, ¿cómo va a interpretar rectamente los fenómenos y explicárselos a sí mismo? ¿Le bastará dialogar solamente con la pantalla de su computadora? ¿Entendería así de manera cabal todo cuanto puede llegarle por esa vía? ¿Podrá creer que para ser científico o tecnólogo le bastan las jergas y abreviaturas que ha empleado para intercambiar ágiles mensajes por el correo electrónico o el teléfono celular? Mucho más, ¿cómo va a comunicarse con la comunidad científica? No está de más recordar la sabiduría integral que ha caracterizado a quienes han sido paradigmas en el plano del conocimiento. Y los paradigmas no están para ser elogiados y olvidados, sino para respetar lo que enseñan, y tratar de seguirlo.
¡Ah!, pero no tarda en asomar el fantasma de la lingua franca imperial que se ha entronizado en el mundo. Aparte de que los malos hábitos y la ignorancia en el uso de la lengua madre pueden trasladarse nocivamente al aprendizaje y el empleo de otros idiomas, vale detenerse en algunos elementos valorativos. A ningún nivel de la nación se debería estimular acríticamente, como acto de inercia irreflexiva, el conocimiento de otros idiomas, conocimiento en sí mismo útil, valioso, aconsejable, y no solo si se trata del inglés. Es necesario favorecer en todo caso la asunción de perspectivas culturales adecuadas, incluidas las de índole histórica y política. Ya hay en Cuba centros privados de enseñanza donde el inglés se les enseña a niños y niñas del país como si residieran en Miami o en Nueva York. Aunque solo fuera frente a eso, algo les corresponde hacer a las instituciones nacionales.
No se habrá repetido lo bastante: el privilegio de que goza hoy la lengua inglesa no se debe solo ni principalmente a las grandezas de William Shakespeare y Walt Whitman. Grandezas tendrán o tienen los demás idiomas, el sobresaliente español entre ellos, honrado por las de Miguel de Cervantes, José Martí, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Rubén Darío y otros. El paso avasallador del inglés se basa, sobre todo, en el poderío económico, político, tecnológico, mediático y bélico de un imperio que se expresa en ese idioma. No es una realidad que se deba soslayar, como si la cultura fuera algo tan abstracto y aséptico que no se requiriese estar advertido de cuanto ocurre en el planeta.
Cuando hace unos siglos el latín se usaba como lingua franca de las ciencias, ya no se rendía pleitesía a ningún imperio que se comunicara en ese idioma, y este hace un todavía mayor número de siglos que dio lugar a otros: los romances, como el español. Hoy, con el inglés, la realidad es diferente. No se trata de no usarlo, ni de darle la espalda, como algún “cosmopolita posmoderno” pudiera pretender que los presentes apuntes proponen. Pero no se piensa aquí en interlocutores tales, sino en lo mejor del pueblo de Cuba, y en quienes de cualquier modo tengan la posibilidad y el deber de actuar para que se revierta una decisión que, de solo estar vigente un año, ya sería impertinente y puede acarrear consecuencias lamentables, como sucede con cualquier error introducido en el sistema educacional. Ni pensar en lo que ocurriría si se permitiera que dure más de un curso, o devenga pauta para el ingreso a la universidad.
La indeseable medida confirma que no solo en lo más explícita o directamente económico puede asomar la oreja peluda, lobuna, del pragmatismo, forma de pensamiento —o falta de él— característica del actuar capitalista. Menospreciar o relegar el español en Cuba hace recordar tristemente el Plan Bolonia, tan combatido en Europa por pedagogos y otros profesionales de actitud revolucionaria, emancipadora, y tan propulsado por quienes pretenden eliminar todo lo que estiman ajeno a la finalidad de formar tecnócratas, ejecutivos y otros representantes del capitalismo. El ateo convencido que esto escribe pide perdón para decir: ¡Dios nos ampare!

Luis Toledo Sande

Cubarte, 30/abril/2018

Consideraciones acerca de la eliminación del examen de Español

Ante la medida tomada por las autoridades del Ministerio de Educación acerca de la eliminación del examen de Español como requisito de ingreso a los Institutos Preuniversitarios de Ciencias Exactas, la Academia Cubana de la Lengua hace constar las siguientes consideraciones:
PRIMERO:
Sobre la base de principios fundamentales e irrenunciables acerca de la conveniencia de mantener una educación pública y laica, sin motivaciones económicas inmediatas que puedan sesgar su funcionamiento, con énfasis en el conocimiento y la ciencia, con un sentido de equidad que permita total acceso, y concebida como deber y derecho, hace ya varios años, los Ministerios de Educación y Educación Superior determinaron incluir el examen de español como requisito de ingreso a la universidad para todos los estudiantes que optaban por carreras, cualquiera fuera su índole, en el entendido de que como parte de los requerimientos profesionales imprescindibles se encuentra el dominio adecuado de la lengua materna.
Esta medida ha sido completamente justa y apropiada no solo dado el carácter patrimonial, identitario, simbólico y testimonial que la lengua materna tiene para todos los integrantes de una comunidad, sino también por la condición de habilidad profesional indispensable que el dominio de la lengua reviste.
SEGUNDO:
La competencia lingüística necesaria y suficiente de cada profesional para ejercer su especialidad con éxito no es equivalente, sin embargo, a contar con la capacidad para evaluar o tomar decisiones en temas lingüísticos que atañen a todos, para lo cual parece necesario el concurso de especialistas en la materia.
En los últimos años, en atención a criterios seguramente valiosos, aunque parciales, hemos asistido al abandono de la medición de la habilidad de dictado, fundamental para los profesionales; a la falta de estrategias efectivas en relación con el dominio de la lengua española, inversamente a la potenciación de las lenguas extranjeras, en particular el inglés; y a la falta de congruencia entre las posturas teóricas ante la lengua y las acciones prácticas en que ellas se manifiestan.
TERCERO:
Los instrumentos con que se cuenta evidencian, sin embargo, más allá de cifras y porcientos, manquedades reales en la formación de los futuros profesionales en cuanto a la ortografía y la distinción entre el código oral y el escrito, la capacidad para lograr una coherencia adecuada, sobre la base del manejo de los recursos cohesivos; la creatividad y disponibilidad de ideas para la construcción de textos; en resumen, que nuestros jóvenes aspirantes a carreras universitarias aún afrontan dificultades en el manejo de su instrumento expresivo, no solo ortográficas, sino de calidad de las ideas, de coherencia y cohesión, que demandarían una ejercitación mayor y más creativa, una evaluación más sistemática y consecuente, y, en particular, colocar la responsabilidad del conocimiento esencialmente en el propio alumno, en la medida en que ese aprendizaje se convierta en significativo para él. Los resultados, incluidos los obtenidos en el Español básico que se evalúa a los matriculados en los cursos para trabajadores y por encuentros como parte ya de su proceso formativo inicial, permiten afirmar que las medidas tomadas no han sido aún totalmente efectivas.
La preferencia por otras normas, los rasgos de inseguridad y los fenómenos de prestigio encubierto que revelan las investigaciones pudieran estar influyendo en la desatención de la lengua propia.
CUARTO:
La experiencia demuestra que mientras más independencia se da al estudiante, y más se le deja hacer, se toma en cuenta su opinión, o se reta su capacidad, más se desarrolla el joven, e incluso más disfruta lo que hace; en consecuencia, como se sabe que la posibilidad de pasar un examen para lograr un objetivo concreto se convierte en un incentivo para lograr habilidades lingüísticas como las comentadas, la decisión adoptada no favorece, más bien desestimula el interés del estudiante.
Las causas de la decisión parecen relacionarse con el rescate de los objetivos fundacionales de esos centros, la distribución de asignaturas por campos del saber, y la voluntad de dar mayor peso a las asignaturas específicas de interés del estudiante sin aumentar la cantidad de exámenes. Mientras existe un requisito de haber alcanzado 90 puntos en la Matemática y la ciencia específica seleccionada para poder optar por el IPVCE, no lo hay, en cambio, para la lengua.
Parece ocioso insistir en que la esencial fuente de conocimiento, que situamos en la observación, el estudio, la ciencia, una ciencia específica, la práctica… pasa necesariamente por una lengua: se piensa en esta lengua, se observa en la lengua, se trabaja en la lengua, se hace ciencia en la lengua. De ahí que si queremos formar científicos cabales no podamos descuidar este aspecto.
QUINTO:
Convendría pensar, entonces, en soluciones alternativas que respondan a los mismos objetivos: por ejemplo, que los estudiantes se examinen de Matemática e Historia en un primer nivel de selección, que sirva de filtro, y que para lograr el ingreso definitivo a la especialización examinen Español y la materia de su interés. También puede pensarse en un único examen con cuatro secciones de puntuación equitativa que sería calificado por los profesores de todas las materias. Otras ideas que contribuyan a mantener el requisito indispensable de lengua serían también valiosas.
Finalmente, en cualquier caso, la Academia Cubana de la Lengua expresa su desacuerdo con la decisión y reitera su disposición de colaborar, como lo ha venido haciendo, en cualquier empeño que contribuya al conocimiento y cultivo de la lengua propia.

La Habana, 15 de abril de 2018.
Junta de Gobierno

HOMENAJE AL ANIVERSARIO 165 DEL NATALICIO DE JOSÉ MARTÍ

HOMENAJE AL ANIVERSARIO 165 DEL NATALICIO DE JOSÉ MARTÍ

El próximo viernes 26 de enero a las dos de la tarde, la Academia Cubana de la Lengua rendirá homenaje al aniversario 165 del natalicio de José  Martí, primera acción de su plan conmemorativo por el sesquicentenario del inicio de las Guerras de Independencia, con un acto que se  efectuará en el Aula Magna del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana. Las palabras iniciales estarán a cargo del historiador y pedagogo Dr. Eduardo Torres Cuevas,  Director de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí y Miembro de Número de la Academia Cubana de la Lengua.  De gran interés resultará la lectura comentada de textos de José Martí por los académicos Elina Miranda, Marlen Domínguez, Reynaldo González, Roberto Méndez y  Rogelio Rodríguez Coronel. El pianista y compositor Franco Rivero Bueno y el tenor Bernardo Lichilín interpretarán seis poemas del Apóstol musicalizados por el primero.

Feria del Libro rendirá homenaje a Eusebio Leal y tendrá a China como país invitado de honor.

 

La XXVII Feria Internacional del Libro, Cuba 2018, rendirá homenaje a Eusebio Leal, Historiador de La Habana y Premio Nacional de Ciencias Sociales 2016, y tendrá a China como país invitado de honor. Más de 300 invitados de 31 países confirmaron su participación a la cita, en La Habana del 1ro.  al 11 de febrero próximo.

La feria concluirá el día 13 de mayo en Santiago de Cuba, después de haberse celebrado en cada una de las provincias del país.

Entre las editoriales que estarán presentes se encuentran Ediciones Aurelia, Comics y Cuentos, Editora Popular, y Selvi Editores; Ediciones Boloña.

El Consejero Político del Embajada de China en Cuba, Yao Fei, adelantó que la delegación de su país traerá una representación de lo mejor de su cultura, y aseveró que el evento abrirá un nuevo espacio para el intercambio cultural y la cooperación entre ambos países.

Este evento mantiene como sede principal la Fortaleza San Carlos de la Cabaña, además de otras 22 subsedes en varios espacios de la capital.

La feria es un espacio para adquirir libros e intercambiar con autores, se reconoce como un referente para la exhibición, la comercialización y la promoción de la mejor literatura cubana, latinoamericana y universal.

José Enrique Rodó, entre Próspero y Ariel

Dr. Roberto Méndez Martínez

A inicios de 1917 llegó al Hotel des Palmes en Palermo un extranjero muy raro. Desgarbado, meditabundo y con todas las señas de un misántropo, pronto se convirtió en un enigma para los huéspedes y el personal de aquel sitio. Según unos era un aristócrata arruinado, según otros un burgués avaro, aunque la mayoría sencillamente aseguraba que era un loco. Dejó pasar meses sin asearse ni recortarse la barba, cada vez más hosco y maloliente. La administración sintió un evidente alivio cuando fue preciso trasladarlo al hospital San Saverio, donde falleció, el 1 de mayo de aquel año, de una nefritis mal cuidada. Tampoco las autoridades de su país tenían demasiado interés en el personaje. Tardaron tres años en repatriar sus restos a su tierra natal, Uruguay. José Enrique Rodó, el escritor modernista al que sólo Rubén Darío pudo superar en celebridad y ediciones en vida, había muerto lejos de la América que quiso proteger de la voracidad norteamericana y refundar bajo la égida de utópicas élites culturales. Leer más …

Dr. Eusebio Leal condecorado con la Gran Cruz de la Orden Isabel la Católica

Con orgullo, la Academia Cubana de la Lengua, informa que uno de sus miembros fue condecorado con uno de los más altos galardones que otorga el gobierno español.

Alfonso Dastis, Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España, condecoró hoy al Historiador de La Habana Dr. Eusebio Leal, académico de nuestra institución, con la Gran Cruz de la Orden Isabel la Católica, por su valioso aporte a la preservación del patrimonio de la capital cubana. Instituida por el rey Fernando VII en 1815, con esta orden se premia actualmente “aquellos comportamientos extraordinarios de carácter civil, realizados por españoles y extranjeros, que redunden en beneficio de la nación o contribuyan, de modo relevante, a favorecer las relaciones de amistad de España con el resto de la comunidad internacional”.

Dr. Eusebio Leal, académico de nuestra institución, con la Gran Cruz de la Orden Isabel la Católica
Dr. Eusebio Leal, académico de nuestra institución, con la Gran Cruz de la Orden Isabel la Católica

Tal condecoración fue emitida por el rey de España, Felipe VI, en mayo como reconocimiento al trabajo de Leal en el proceso de la restauración de la capital cubana, aseguró Dastis.

En su discurso, Leal abordó parte de la historia que comparten Madrid y La Habana empezando por la lengua, costumbres y cultura. Asímismo, refirió su agradecimiento al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, y el presidente cubano, Raúl Castro, por la ‘entrañable confianza’ depositada en él para emprender la obra de restauración.

Las relaciones entre Cuba y España están basadas en los lazos históricos, familiares y culturales. Las autoridades de la nación antillana han reconocido en diversos momentos el papel de España a favor de una relación más estrecha entre Cuba y la Unión Europea.

A lo largo de su dilatada carrera profesional, el también intelectual, político, ensayista e investigador cubano ha sido condecorado con numerosas medallas y reconocimientos por instituciones de distintos países de Europa y América Latina.

La RAE acepta el imperativo ‘iros’

La RAE acepta el imperativo ‘iros’ para el verbo ‘ir’ por su uso extendido

Tomado de Internet

Madrid, 17 jul (EFE).- La Real Academia de la Lengua (RAE) ha aceptado el uso de iros como forma de imperativo de la segunda persona del plural del verbo ir, aunque asegura que la forma más recomendable en la lengua culta para este tiempo sigue siendo idos.

Así lo han confirmado fuentes de la RAE, que explican que este cambio ha sido propuesto y aprobado por el pleno de la Academia de la Lengua, modificación que explicará en su página web, dentro del departamento de “Español al día”, donde atiende consultas de los hispanohablantes, además de hacerlo también a través de Twitter.

Precisamente, fue a través de esta red donde el escritor y académico Arturo Pérez-Reverte contestó ayer, en su cuenta, a una consulta sobre este tema y aseguró que la RAE acababa de aceptar la forma de iros.

Según la RAE, “dada la extensión de la variante iros incluso entre hablantes cultos, se puede considerar válido su uso”.

La Real Academia recuerda que las formas de imperativo de la segunda persona del plural correspondientes al pronombre vosotros pierden la -d final cuando se añade el pronombre enclítico os, como es el caso de amad (amaos); comed (comeos) o venid (veníos).

Sin embargo, señala la RAE, tal como se indica en la Nueva gramática de la lengua española (2009), “el escaso cuerpo fónico de la forma esperable íos -empleada en español antiguo- explica que, frente a lo que ocurre en el resto de verbos, se haya mantenido la d de id, dando lugar a la forma idos, única normativamente aceptada hasta ahora en la lengua culta”.

El predominio de la forma iros en la lengua oral es el resultado de un proceso denominado “rotacismo” (la conversión en una r), que, dice la Academia, ha podido verse influido por la tendencia general que se percibe en el español europeo a insertar esta consonante en la segunda persona del plural de los imperativos: marcharos por marchaos o callaros por callaos.

No obstante, la RAE advierte de que la aceptación de iros no se debe extender a las formas de imperativo de otros verbos para las que lo adecuado es prescindir de la r.

Así, es preferible decir ¡marchaos! o ¡sentaos! a ¡marcharos! o ¡sentaros!, señala la RAE que explica que el motivo de esta distinción es que muchos hablantes cultos que aceptan la forma iros rechazan, sin embargo, formas como marcharos.